energía y sostenibilidad

Presentación

El actual modelo energético es insostenible en términos energéticos, económicos y medioambientales, tal y como reconoce la Agencia Internacional de la Energía en el estudio “World Energy Outlook” (WEO) donde se revisan las perspectivas energéticas hasta el año 2030. Esta especie de “encrucijada energética” está caracterizada por los siguientes aspectos:

  • El crecimiento de la demanda. El efecto de la eficiencia se ve sobrepasado por el crecimiento demográfico y el aumento de los niveles de vida. La demanda de energía primaria crecerá un 1,6% anual entre 2006 y 2030, lo que supone un aumento del 45% respecto de las cifras actuales. China e India representan la mitad de este crecimiento.
  • La utilización generalizada de combustibles fósiles. El petróleo se estima que seguirá siendo la principal fuente de energía al menos hasta el año 2030, creciendo un 1% anual pasando de 85 a 106 millones de barriles al día. El carbón será la fuente de energía que experimente un mayor crecimiento debido a su uso en las centrales térmicas de generación de energía eléctrica en China.
  • La incertidumbre respecto a la disponibilidad de recursos energéticos fósiles, si bien está asegurada hasta 2030; así como a costes de producción y precios.
  • La creciente dependencia energética del exterior de los grandes países consumidores de energía (EE.UU., UE-27, Japón y China).
  • El acceso del total de la población mundial a servicios energéticos modernos.
  • El cambio climático. Las emisiones de CO2 de origen energético aumentarán un 45% hasta 2030, de las cuales un 75% procederán de China, India y Oriente Medio.

La biomasa es clave para el cumplimiento de los objetivos recogidos en los diferentes marcos de planificación de los países, sin su concurso se puede afirmar que sería imposible poder alcanzarlos. Los motivos son que contribuye de una manera directa a los principales fines de los mismos: reducción de la dependencia energética, diversificación y sostenibilidad.